Existe un momento en la noche en que los sonidos se hacen más claros, calan más hondo, los instrumentos vibran y te sumerjen en un viaje, juegos en espiral y al mejor estilo de una alucinación, los sonidos se convierten en colores. Es en ese justo instante en el que aparece cero y uno de Café Tacuba que me recuerda a las personas no virtuales que aparecen y desaparecen en el torrente de ceros y unos.
..."Para poder llegar, para llegar a tus oidos
Necesito cantar, mover el aire, crear sonido"...
Cinco sentidos nos comunican con el exterior, dictan cuan cierto es algo.
..."Para poder llegar, para llegar hasta tus ojos
Necesito viajar o perder el alma en una foto"...
De allí, las neuronas danzan tomándose de las manos como sí estuvieran en un ritual. La información se disgrega en un big bang, todo va a su lugar.
..."Podria no existir, ser una invención"...
Los dioses se comunican con los embebidos danzantes y se despliega otro torrente galáxico que se devuelve por el mismo canal de entrada.
..."Cero y uno, cero y uno, cero y uno, cero"...
Poco a poco el elixir del trance deja de hacer efecto y es necesario un poco más, no importa de donde venga, pero se hace vital. No es suficiente con leer y escribir, empieza la búsqueda entre los seres, el reconocimiento de las características para moldear una escultura.
..."Me tendrias que tocar, saborearme y olerme ya.
Se necesita fe, saber que alguien escucha ya
Yo tampoco sé sí existes en realidad"...
Latente.
..."Para poder llegar, para llegar a tus oidos
(cero y uno)"...
Marcarte.
..."Para poder llegar,para llegar hasta tus ojos
(cero y uno)"...
Moldearte.
..."Para poder llegar, para llegar hasta tu boca
(cero y uno)"...
Anclarte.
..."Para poder llegar, para llegar hasta tu olfato
(cero y uno)"...
Recordarte.
..."Para poder llegar ,para llegar hasta tu tacto
(cero y uno)"...
Tenerte.
cafe tacuba - Cero y Uno